El Palacio (borrador el original se perdió)

Los únicos libres en esta ciudad son los perros callejeros y los indigentes. Amos y señores de la oscuridad, se tapan con cartones rodeados de perros gárgolas que cuidan su palacio, sin faroles. Si miras, las gárgolas cobran vida, te ladran y te mueven la cola, uno debe pasar calladito porque la calle, es sólo para reyes en la noche.

1 comentario:

  1. Muy lindo texto, expresivo, concluyente. Contradictoria comparación la de la libertad con la gárgola, aunque si esta cobrara vida y en definitiva fuese un perro callejero nocturno por alguna razón hechizado en concreto y marmol por las mañanas, tendría ahí su explicación. Solo ese detalle, muy buena pincelada.

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